Cómo llegué a los Registros
Llegué a los Registros Akáshicos en un momento muy profundo de mi vida, cuando sentía que necesitaba volver a encontrar sentido, esperanza y conexión conmigo misma.
Fue un momento muy duro: me había quedado sin trabajo y me habían diagnosticado una enfermedad autoinmune. Sentía que mi vida no tenía sentido, que mis esfuerzos eran en vano y que nada me conformaba, a pesar de tener mucho.
Una amiga me recomendó una sesión de Registros Akáshicos, y a partir de esa experiencia comencé a recibir señales, mensajes y sincronicidades que me llevaron a iniciar mi camino espiritual. Empecé a tener tantas preguntas que un día llegó a mí la iniciación en Registros Akáshicos, y la hice sin dudarlo — aunque en ese entonces no tenía noción del mundo espiritual ni de ninguna terapia holística, porque no se conocían como ahora.
Desde el día de mi iniciación tengo una comunicación clara y una confianza profunda para conectar con el mundo espiritual.